
Clases de idiomas a precio de
saldo
La Escuela Oficial
de Idiomas se ha convertido en uno de los medios favoritos de los
estudiantes para aprender una lengua diferente a la materna. Estos
centros públicos, que se han multiplicado en los cinco últimos años
en España, ofrecen una formación de calidad a muy bajo coste (unos
cincuenta euros de matrícula y gratis para becarios) y el título al
final de los cinco años de estudio habilita para la docencia.
Verónica Marín
Estudiar un idioma es hoy mucho
más fácil que hace cinco años. La red de Escuelas Oficiales se ha
duplicado en este tiempo y ya está presente en todas las comunidades
autónomas.
El método que se utiliza en estos
centros públicos es eminentemente práctico y su objetivo es que el
alumno aprenda a desenvolverse en el idioma elegido. Para ello, se
enseña en diferentes situaciones de comunicación tanto oral como
escrita.
Los idiomas que se pueden
estudiar son los siguientes: alemán, árabe, catalán, chino, danés,
español para extranjeros, francés, gallego, griego, inglés,
italiano, japonés, neerlandés, portugués, rumano, ruso y vascuence.
La enseñanza se divide en dos ciclos, uno hasta tercer curso y el
segundo que abarca cuarto y quinto.
El título que se otorga al
finalizar el ciclo superior tiene validez oficial y está reconocido
en toda España. Tanto el certificado del ciclo elemental como el del
superior son convalidables por créditos de libre configuración en
los estudios universitarios.
Válido en oposiciones
También sirve para sumar puntos en oposiciones y concursos de
traslados para profesores y maestros. Ambos certificados acreditan
conocimientos intermedios o avanzados del idioma cursado, y están
muy valorados a la hora de buscar un empleo en el sector turístico o
en cualquier otro sector, según el Ministerio de Educación. Además,
habilitan para la docencia en la enseñanza primaria y en la propia
escuela si se es licenciado, ingeniero o arquitecto.
Cada curso en estos centros
tiene la duración de un año y existen dos modalidades básicas de
enseñanza: la oficial presencial por la que el alumno asiste
regularmente a clase a lo largo del curso, y la libre, que
solamente da derecho a la realización de las pruebas para la
obtención de los certificados del ciclo elemental y el de aptitud al
finalizar el ciclo superior en quinto.
Para acceder a la
fase elemental es necesario haber cursado el primer ciclo de la
Enseñanza Secundaria Obligatoria o estar en posesión al menos del
título de Graduado Escolar, Certificado de Escolaridad o de Estudios
Primarios. Y para estudiar el superior se necesita la certificación
académica que acredite haber superado la fase elemental. La
promoción de un curso a otro dentro de la misma escuela, sin cambiar
de idioma, no requiere proceso de admisión para los alumnos
oficiales presenciales. El trámite burocrático necesario para
asistir a clases en estos centros es muy sencillo. Las solicitudes
para acceder a uno de los cursos se presentan en las escuelas en las
que se solicita plaza a través de una preinscripción.
Los exámenes para evaluar los
conocimientos se hacen en junio (convocatoria ordinaria) y
septiembre (convocatoria extraordinaria). Estas pruebas constan de
una parte oral y otra escrita. En cuanto a los profesores, la
mayoría de ellos son españoles aunque también hay nativos de los
países en los que la lengua que se imparte es la oficial o la
primera hablada.
Para ser profesor en una Escuela
Oficial de Idiomas es necesario ser licenciado en Filología en la
especialidad en la que vaya a dar clase o tener una licenciatura,
una ingeniería o ser arquitecto y además poseer el título del
segundo ciclo de las Escuela Oficial de Idiomas en la lengua que
corresponda.
Inglés y francés, los más
demandados.
El aumento del
interés de los españoles por aprender un idioma ha hecho que la
demanda de plazas en las Escuelas Oficiales se haya incrementado. El
Ministerio de Educación afirma que las clases más solicitadas son
las de inglés y francés. En algunos centros, la demanda supera la
oferta. En estos casos se establecen unos criterios especiales para
decidir quién tiene acceso a una plaza: la proximidad del domicilio
al centro, la situación académica, padecer algún tipo de minusvalía,
la renta anual, se da prioridad a los solicitantes cuyos ingresos
sean iguales o inferiores al salario mínimo interprofesional y en
segundo lugar a aquellos cuya renta sea superior al sueldo mínimo
sin superar el doble. Por último, se recurrirá al sorteo si existe
un empate.
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